Año 1725: En la sesión de Ayuntamiento se da cuenta de la
primera entrevista con los comisionados del Cabildo Catedral, sobre el
problema surgido de intento de unión de las dos catedrales de la diócesis.
Los canónigos de Baeza han dicho que pretenden ir a Jaén y plantear allí su
resolución de “... embarazar la unión de las iglesias (...) a todo
trance y en todos los tribunales que fuese necesario”.
Se acuerda por el Ayuntamiento visitar al Abad de la Universidad de Priores
y Beneficiados, al Rector y patronos de la de Letras, al Capellán Mayor de
San Juan Evangelista, prelados de las sagradas religiones y al Comisario del
Santo Oficio de la
Inquisición, para que concurran al negocio con toda clase
de aportaciones materiales y espirituales, para “... mantener tan
honrados, lustrosos y antiguos títulos como costeados y adquiridos al precio
de la ilustrísima sangre de los nobles conquistadores de ella, cuyos
católicos huesos, aún revueltos en ceniza en el pavimento de dicha S.I.,
resultan vivos a la memoria de sus descendientes...”