Año 1645: Debía haber epidemia, porque se está cercando la
ciudad, según era costumbre cuando se producían estas calamidades. Para
tratar de evitar la expansión del contagio. Por ello, los vecinos hicieron
una petición al Ayuntamiento, en el sentido de que no se cerrara
la Puerta de Córdoba, “...
por ser la más necesaria que hay en esta ciudad y que en otras ocasiones que
se ha cercado esta ciudad siempre se ha dejado abierta la dicha Puerta de
Córdoba”.
En otro orden de cosas, y en la misma fecha, en el cabildo municipal
celebrado, “... se trató cómo el Santísimo Sacramento está sin
custodia(...) y que esta Ciudad por su parte, ha de procurar se haga una
custodia de plata muy lucida...”. Con este acuerdo se pretende allegar
fondos para la construcción, pidiendo aportaciones a los vecinos, aplicando
la asignación que cada año se solía gastar para la fiesta del Corpus y
solicitando del Obispo, Mosco y Sandoval, alguna ayuda para tal fin.