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Día 8 de
octubre
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Año 1570: Del manuscrito de Antonio de Barahona, sobre
“Linajes de Baeza y cosas notables acaecidas en aquella ciudad”, reproducido
por la revista “Don Lope de Sosa”, copiamos: “ A ocho de
octubre, a las dos de la mañana del año de mil y quinientos y setenta años,
nasció un monstruo con un ojo en la frente y otra criatura le salía encima
del corazón y le salían los pies y los brazos fuera y tenía su boca y tenía
cuatro orejas, las tres a un lado y la otra a otro lado, y todo era una
cabeza que mostrado a la Ciudad de
Baeza, en el púlpito de San Pablo, y se tomó por fe y testimonio mandado de
la justicia que al presente era en Baeza, que era D. Viveros y su Alcalde
Mayor, y ante Juan Rodríguez, Escribano de
la Cibdad de Baeza, en la Calancha. El
padre del monstruo se decía Alonso Fernández de Martos y la madre Catalina
Ximénez de Cibdad-Real”.
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Año 1637: “En este Cabildo su merced el Alcalde Mayor
dijo que hará una hora poco más o menos, que con un propio en la diligencia,
ha recibido unas cartas para esta Ciudad de SM. y del Sr. Duque de Arcos con
otras que vienen para su merced de los dichos señores y del Sr. D. Fernando
Ruiz de Contreras, Secretario del Consejo Real de la Guerra, en la que le encargan mucho
que conviene al servicio de SM. se disponga luego lo contenido en las dichas
órdenes y para ello ha mandado juntar a esta Ciudad. Luego se vieron las
dichas cartas y orden que con ella se remite para que esta Ciudad tenga
prevenida la Compañía de
los ducientos Ballesteros de Santiago para que marchen a el puerto de
Gibraltar con el primer aviso que hubieren de el dicho Duque de Arcos para
la defensa de aquella plaza, por las noticias que se tienen de los designios
de la armada francesa que se ha entendido tratan de venir a las costas de
Andalucía y ocupar la plaza de Gibraltar y que conviene la hallen, si lo
intentaren, tan puesta en defensa que vuelva con escarmiento.- Y entendidas
las dichas órdenes y cartas del dicho Sr. Duque de Arcos, por esta Ciudad se
acordó que sin ninguna dilación se guarde y cumpla lo que en ellas se
contiene y que sin ninguna dilación se prevenga la dicha compañía para que
los soldados de ella con sus armas, marchen al puerto de Gibraltar con el
primer aviso que viniere del Sr. Duque de Arcos...”
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