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Por Demoke Ha pasado ya casi un año y cinco meses y ya tenemos no sólo aquel minúsculo foro, que ya se ha hecho mayorcito con la presencia de todos vosotros, sino también un portal actualizado prácticamente a diario gracias al trabajo desinteresado de unos foreros y de todos aquellos que han participado de alguna forma u otra suministrándolo de contenidos a decir verdad muy valiosos. Es un “portal” que en realidad es “puerta” que se abre de par en par cada día y que nos sirve de entrada a Baeza aunque sea de forma virtual a tantos de nosotros, “baezanos de la diáspora”, que un día nos marchamos de la ciudad que nos vio crecer pero echando un ojo atrás.
Gracias a ese trabajo de unos hoy podemos decir que independientemente del lugar físico en donde nos encontremos es posible escuchar y leer las noticias locales, contactar con otras personas con muchas de las cuales antes no nos hemos parado a hablar pero sin embargo sí que nos suenan de vista, intercambiar ideas, fotografías, impresiones y en general discutimos públicamente casi como si estuviéramos degustando un café o una cervecilla. ¡Ojo! Me consta que alguna vez alguien se ha abierto un botellín para echar un rato en BaezaForos. Gracias a todos por hacer esto posible, desde la gente del Staff hasta el último forero registrado, o aquellos que sin registrarse sabemos que nos leen. Ya sabéis todos que yo no vivo en Baeza, ni siquiera en Andalucía o España. A veces me he parado a pensarlo y estoy convencido de que cuanto más lejos te vas –y estoy hablando de kilómetros- más fuerte es ese recio hilo que te ata directamente a tus raíces. No quiero imaginarme lo que sería para nuestros abuelos y bisabuelos, sólo dos o tres generaciones atrás, emprender un viaje a mi mismo destino (Alemania), sabiendo que en algunos casos iba a ser sólo de ida, en un frío, incómodo y lento tren, escuchando a Antonio Molina cantar la canción del emigrante. Y no sólo ya eso. Saber que la comunicación con la familia era a través de cartas, que tardaban un buen tiempo en llegar a su destinatario, y una vez aquí darse cuenta de que no sólo el ritmo de vida es distinto sino saber lo que es echar de menos cosas de comida tan nuestras y que los teutones no tienen descubiertas, empezando, si queréis, por el jamón serrano y terminando por la más insignificante bolsa de pipas, pasando por turrón y mantecados en navidad, jugosas frutas y verduras de nuestro campo español, los chorizos, la morcilla, los hornazos o los ochíos. Hay aún más cosas que echarían de menos, como el propio idioma: comunicarse con la gente en español; las fiestas: nuestra feria, la semana santa, el día de Reyes… ¡En verdad yo podría explayarme aquí! Verdad es también que muchos de estos condicionantes existen aún pero, por otro lado, los avances con los que contamos hoy en día hacen que esta distancia de aproximadamente 3000 kms. parezca mucho más corta. Internet como medio de comunicación permite estar informado al minuto de lo que ocurre en cualquier otra parte. También hace posible poder hablar con la familia y los amigos en tiempo real, verlos incluso si tienes una webcam. Los aviones y la proliferación de las aerolíneas de bajo coste –que no quiere decir ni mucho menos “baja calidad”- te plantan en Málaga en apenas tres horas y es posible volar con cierta asiduidad sin tener que empeñar un riñón. Este avance en los transportes, en el comercio y la comunicación entre los distintos países ha traído como consecuencia el fenómeno de la globalización, criticada por algunos y elogiada por otros. Por la parte negativa es verdad que a veces uno quiere llevar un regalo exclusivo alemán y ¡puede ser que en una tienda de souvenirs o en un supermercado lo tengan también! A la vez es posible comprar la mayoría de esas cosas que mis antepasados no pudieron encontrar por estas tierras: jamón, queso manchego, gambas, chorizo; o también ropa inglesa o americana, ir a pubs irlandeses, restaurantes griegos, o mercados turcos. Antes de navidad se pudo leer en nuestro portal una noticia con fecha de 13 de noviembre de 2006 que venía a decir que ALCISER (la asociación de comerciantes de Úbeda) estudiaba impulsar una campaña de descuentos a alumnos de la Academia de la Guardia Civil de Baeza, con el fin de que realizaran las compras navideñas en Úbeda, ofreciéndoles incluso transporte hasta Úbeda gratuito, y que estudiarían la posibilidad de implantarlo durante todo el año para hacer frente a núcleos comerciales como Linares o Jaén. A esto respondió ABISC (asociación de comerciantes de Baeza) con una contra-campaña, con eslogan incluido “Compra en tu Ciudad”. Se calificaba de “revolucionaria” y se mencionaba el “levantamiento de armas” para defender el comercio baezano, a saber (según BaezaForos, 25 de noviembre de 2006): 10% de descuento a los clientes de cualquier ciudad, especialmente a los guardias civiles, tradicional sorteo por medio de papeletas que se entregan tras la compra, tren con animadores y música para amenizar las compras, un espacio en la Plaza de España para distraer a los más pequeños para que los padres compren tranquilamente y, claro, publicidad en radio, prensa local y demás. En el BaezaForos de 22 de enero de 2007 ABISC se muestra satisfecha por la campaña navideña pero alerta sobre los próximos 6 meses: “se estima que más de 16 millones de euros salen fuera de Baeza, en compras que realizan sus habitantes y que deberían gastarse en esta ciudad, “menoscabando la economía y el futuro de nuestros hijos”. Por todo esto ABISC pide a los baezanos en su campaña de concienciación que reflexionen.” Y yo, desde este rinconcito me pregunto: ¿de verdad está el cliente pendiente de la papeleta o del trenecito en esta época de globalización, de progreso, de “Internet” a la hora de decidir dónde hacer las compras, en pleno siglo XXI, en el que la moda la vienen marcando los medios de comunicación, las grandes franquicias, los centros comerciales con cines y restaurantes? Esta navidad estuve en Baeza y, entre otras cosas, quería comprarme el flamante disco de nuestro artista local Alis. Tras no encontrarlo por ningún lado un amigo me aconsejó que me fuera a Jaén o a Linares al Corte Inglés… Yo puedo tener tren, papeleta, descuento y todo lo habido y por haber, ¿pero de qué me sirve a mí si no encuentro el producto que yo quiero? Aquí creo que está la madre del cordero. |