
Pasmo de Sicilia. Foto Pedro Narváez
La pintura que estudiamos hoy, se encuentra dentro de la Catedral de nuestra ciudad y en concreto, se sitúa dentro de la Nave Principal, situada dentro de la Capilla llamada de Díaz de Quesada por ser esta familia la que la fundo en el siglo XVIII, que es la cuarta que encontramos a mano izquierda según se accede a la catedral por la puerta principal. El cuadro forma parte principal del retablo-cuadro imitando piedras duras según el estilo italiano que adorna la mencionada Capilla. Aunque debemos apuntar que esta capilla fue cambiada de su ubicación original.
Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo, resultando la fibra con la que está hecho el tejido una mezcla de lino y algodón, por no poder obtener una muestra. La tela es un tejido en tafetán. El cuadro es de dimensión grande-colosal, midiendo, aproximadamente 305 cm de alto y 205 cm de ancho.
No conocemos al pintor que lo realizó en el último cuarto del siglo XVIII, aunque podemos afirmar que se trataba de un artista de calidad media, que conoce el oficio y que copia y por lo tanto conoce a los grandes maestros de la pintura en este caso a Rafael
El cuadro como podemos apreciar, se encuentra en un estado de conservación pésimo de forma que posiblemente al ver la pintura al natural, posiblemente no sean capaces de apreciar ni el tema ni la composición, presenta el lienzo está destensado por completo y desclavado en la zona izquierda del bastidor. Tiene craquelados generalizados, muchas pérdidas de la capa pictórica y varias roturas. Presenta repintes y los barnices están muy oxidados y oscurecidos. Necesita urgente intervención. Aunque me consta que la cofradía del Santo Entierro, pidió presupuesto de la restauración animándoles desde este foro, para que hagan el esfuerzo de realizarla, puesto que el cuadro y la capilla lo merecen.
La pintura aparece enmarcada por un retablo de madera con columnas en falsa piedra y dorado con hojas de oro, que igualmente precisaría una intervención de restauración.
De las obras que se encuentran expuestas dentro de la Catedral es, quizás una de las que en peor estado de encuentra, a pesar de su gran tamaño a simple vista no se aprecia prácticamente nada, dificultando en gran medida su análisis.
Jesús camino de la Cruz conocido popularmente como El Pasmo de Sicilia es una de las postreras obras de Rafael que ya se encuentra anciano y enfermo, realizada en 1519 y aparentemente carece de la genialidad y fuerza de las pinturas de su primera época. En esta obra, Rafael parece que fue ayudado por su colaborador Giulio Romano además de su taller dudándose por parte de algunos expertos de la autoría del maestro italiano y siguen la teoría de que el cuadro fue realizado en su totalidad por Romano y el resto del taller de Rafael. El cuadro original se conserva en España, dentro de la colección de nuestra principal pinacoteca es decir, en el Museo del Prado de Madrid.
La obra destaca por la monumentalidad de las formas de los personajes pero no tiene gran sensibilidad en el color. En esta época Rafael ya ha pasado de la serenidad de sus composiciones triangulares, al arremolinamiento de personajes, dando movimiento y dramatismo a la escena.
La figura de Cristo en el original (que se conserva en el Museo del Prado) recuerda al Cristo con la cruz del pintor Martín Schoen.
Desgraciadamente no puede apreciarse en la actualidad ningún dato a comentar de esta copia. De hecho la figura de Cristo no se aprecia a simple vista, tan solo se ve a María, con los brazos extendidos y el caballo que monta uno de los verdugos.
Se trata de una pintura de cierta calidad, que merece ser conservada como legado para la admiración y el deleite de las generaciones venideras en nuestra ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Francisco J. Sánchez Concha
Dr. en Bellas Artes