Entrar


Style 20
Style 19
Style 18

Style 17
Style 16
Style 15
Style 14
Style 13
Style 12
Style 11
Style 10
Style 9
Style 8
Style 7
Style 6
Style 5
Style 4
Style 3
Style 2
Style 1


 
Inicio arrow BaezaEdita arrow Crónicas arrow Acto de presentación del Cartel de la Semana Santa de Baeza 2008

Menú

Acto de presentación del Cartel de la Semana Santa de Baeza 2008 PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 9
MaloBueno 
viernes, 01 de febrero de 2008

Cartel Semana Santa de BaezaLa Presentación del Cartel Oficial de la Semana Santa de Baeza tuvo lugar en el Auditorio de las Ruinas de San Francisco el pasado día 19 de enero siendo organizado por la Agrupación Arziprestal de Cofradías.Este año recoge una bella instantánea de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, de la que es autor Carlos Jesús Arcos Cruz, seleccionada a través del concurso en el que también se elije la portada del programa con una elaborada imagen de la Cofradía de la Buena Muerte obra de Fernando Lucena Ponce.

La presentación del cartel corrió a cargo de Maribel Sánchez Concha , fotógrafa, activa cofrade baezana, corresponsal de IDEAL, costalera y vocal de manifestaciones públicas de la cofradía de la Soledad, Maribel Sanchez Concha quien tras realizar una introducción cargada de emotividad sobre la Semana Santa de Baeza, y explicar brevemente la historia de la cofradía de la Soledad y los elementos que convergen en el cartel de este año, realizó una bella reflexión sobre la fuerza de la presencia corredentora de la Virgen en la Pasión de Cristo profundizando en  los distintos matices de la Soledad de María, abordando con esperanza y en clave cristiana la soledad del hombre en la sociedad del tercer milenio, concluyendo con unas poéticas e intimistas oraciones surgidas de lo mas profundo  del alma costalera.

A continuación reproducimos integramente la presentación:

PRESENTACIÓN DEL CARTEL

de la

SEMANA SANTA DE BAEZA

COFRADÍA NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

Baeza despertará pronto de su letargo invernal, y la tierra generosa se estremecerá  para explotar de júbilo y fecundidad en una nueva primavera que nos envolverá en aromas de Getsemaní.

Sobre los campos los atardeceres tiñen los olivares de Pasión, la ciudad entera aguarda un distinto amanecer, de terciopelo verde serán las horas de esta madrugada, Baeza entera tiene prisa para renovar un año mas con fuerza el sentir de un pueblo que se conjuga en la calle, palpitos que van creciendo en el corazón cofrade desde los primeros días de la Cuaresma, hasta la llegada de la estación penitencial.

Bajo la luz de las candelerías nuestros rostros sólo querrán mirar al de María. Les prestaremos nuestros pulsos y nuestros pasos… Semana Santa de sentires y contrastes, porque contemplando la muerte, contemplamos la Vida.

Semana Santa en Baeza transmutada en la Jerusalén que Le aguarda, escenario singular e irrepetible, simbiosis perfecta donde se aúnan en esplendido Vía-Crucis la belleza de la imaginería y la piedra. Lugar de encuentro de albas y atardeceres teñidos del rojo de la Sangre derramada amorosamente para la salvación. Semana Mayor en el alma, vivida desde los tronos y en los Oficios, desde las túnicas y los capirotes, las capillas, los tambores y las trabajaderas. Semana Santa de lirios, del Evangelio vivo en la calle, en la que nuestra Fe gravita y se perpetúa en un genuino universo de cera.

Dignísimas autoridades: Reverendo Señor Consiliario, Señora Presidente y miembros de la Junta de Gobierno  de la Agrupación Arciprestal de Cofradías, Ilustrísimo Señor Alcalde de Baeza, Hermanos Mayores, miembros de las Juntas de Gobierno, baezanos, cofrades, amigos todos:

Nos encontramos un año mas celebrando un acto que se ha convertido ya en tradición  irrenunciable como preludio de la celebración de nuestra Semana Mayor, la presentación del Cartel  Oficial de la  Semana Santa de Baeza, sin duda un acto importante ya que un cartel  es  síntesis, invitación, argumento, predisposición, expectación y  a la vez resumen de todo lo acontecido, mi felicitación mas sincera a Carlos Jesús Arcos y también  a Fernando Lucena por el excelente trabajo que vienen realizando en  favor de nuestra Semana Santa y a la vez animarles a que sigan profundizando en este apasionante  mundo que es el arte de la fotografía.

Casi al final, cerrando esta serie de carteles anunciadores que con enorme acierto promovió  en su día la Agrupación de Cofradías para dar a conocer nuestro rico patrimonio cofrade, llega este año el tiempo de la Soledad, cofradía que también cierra nuestra Semana Mayor, que se caracteriza por su sencillez, sobriedad, y por el inmenso amor que siente y con el que venera a nuestra  santa Madre.

La actual Cofradía de la Soledad se creó en 1930 por doña Concepción Martínez Herrera en la iglesia de la Purísima Concepción.la Diócesis. Nace como asociación religiosa femenina, siendo su primera presidenta doña Julia Palomares Fernández, y la presidenta de honor doña Josefa Garrido Robles, que es quien solicita la aprobación de los estatutos al Obispo de

Aquellas primeras mujeres entre las que se encontraban también las de mi familia, se reunían para venerar y dar culto a una Dolorosa que se conserva en la iglesia del antiguo hospital de la Concepción, en un valioso retablo-vitrina barroco, del siglo XVIII, cuyo centro ocupa Nuestra Señora de la Soledad, tras los cristales, protegida por una cortina bajo dosel, que se corría en las hora en las que la iglesia permanecía cerrada.

La Cofradía de la Soledad ha continuado hasta nuestros días como de mujeres, haciendo su estación penitencial a veces en la madrugada del Viernes Santo, otras en la del Sábado Santo, cuando el Santo Entierro de Cristo, acompañado de todas las cofradías en Magna Procesión general, abandonaba las calles de Baeza. Entonces, sencilla, humilde, silenciosa, la Soledad con sus mujeres enlutadas revivía en la ciudad el vacío de la presencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro.

En la actualidad, y como adaptación a las nuevas normas, la Soledad es una hermandad que acoge a todas las personas hombres mujeres y que, llamados por la Madre quieren  imitarla en su sencillez y disponibilidad para con Jesús y con todos los hermanos. El Obispo de Jaén aprobó los nuevos estatutos el 9 de septiembre de 1995.

Conocemos la procedencia de la bella Dolorosa extraordinaria imagen de candelero del siglo XVIII por una inscripción que tiene con una leyenda: “A devoción de Francisco del Pozo, siendo cura de la misma, don José López y Mayordomo don Juan Céspedes, insigne de la Concepción, el día 8 de abril de 1756". No existe hábito, las personas que acompañan a la Virgen, visten de riguroso luto, la estación penitencial transcurre  en absoluto silencio, roto solamente por el sonido de las campanillas de los niños de la cofradía al principio del desfile procesional anunciando la llegada de nuestra Madre, unos motetes y por el rezo del santo rosario    

Es muy emocionante contemplar la salida, ya que es verdaderamente admirable que tan solo trece mujeres porten arrodilladas el paso de la Virgen sobre los hombros, soportando el enorme peso, y si la salida es impresionante, el regreso de nuestra Madre al templo lo es más, ya que el conjunto de emociones sentidas durante toda la Semana Santa, y la melancolía que nos transmite el fin de la Pasión se aúnan en genuina  mezcla de dolor y esperanza por la Resurrección, desde aquí quisiera invitaros a todos a acompañar a la Virgen  en nuestra estación  penitencial.

Nuestra Santísima Madre, maestra del sacrificio escondido y silencioso, camino seguro que nos conduce a Jesús protagoniza el Viernes Santo en Baeza bellamente plasmado en este cartel que hoy presentamos.

El inmenso amor de sus hijos baezanos perpetuado a lo largo de siglos de fe ha puesto nombres a la bendita Madre. El Viernes Santo en Baeza amanece Aurora, preciosa Estrella de la Mañana, y Amargura de Madre traspasada que despide a su hijo que camina con la cruz a cuestas hacia el Calvario, Madre revestida de luto en su Quinta Angustia, Angustias de María con su Hijo muerto acunado entre sus brazos, nuestra Señora es la reina de los Dolores al contemplar a Jesús muerto, y es Madre sola y desgarrada al saberlo sepultado, Soledad de María, Soledad de la humanidad, Soledad y desolación, Soledad… El Viernes Santo,  nos unimos en muda plegaria  a Nuestra Señora de  la Soledad meciendola sobre nuestros hombros tratando de mitigar su dolor .

Dios te salve María  Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, Esposa del Espíritu Santo....El rosario, que piadosamente rezamos durante nuestra estación de penitencia, es arma poderosa para vencer en nuestra lucha interior, es un continuo acto de fe, de  esperanza y amor, de adoración y reparación . Ruega por nosotros Reina y Madre nuestra, que sales  bajo  palio al encuentro de nuestras almas cada año en esta Baeza que se torna de incienso y cera, de nardos y lirios, de costales, fajas y esparteñas, de Golgotas rojos y morados florecidos bajo los benditos pies llagados del Señor.

Varios elementos esenciales convergen para fundirse en éste cartel, que transmite un definido mensaje fruto de la explosión colorista  intimista y estética de enorme belleza, que para quienes gustamos percibir los pulsos de la vida a través de un objetivo fotográfico supone la Semana Santa de Baeza.

Elementos simbolizados que nos definen religiosa cultural e históricamente, como son nuestra riqueza monumental, recogida en el bello edificio centenario convertido en mudo retablo de piedra ante el paso de María, generaciones de baezanos que se suceden como las primaveras portando a sus Cristos y Vírgenes, velas encendidas en la noche aromatizada de incienso, mudas plegarias candelas de amor, ofrendas que arden desde cada corazón iluminando a Nuestra Señora de la Soledad que muestra su rostro sereno de Madre protectora hacia Baeza engalanada para recibirla.

Quien le iba a decir a la Niña que emparentaba con la Casa de David, que lo que se le estaba ofreciendo en aquel momento era algo infinitamente mas grande que la gloria de un rey. Todo se fraguó para ella el día que se sintió llamada por Dios y respondió temblorosa afirmativamente. Debió ser aquel un momento extremadamente delicado. Unamuno lo describió hermosamente sin quererlo pues hablaba de otra cosa, cuando escribió en su diario íntimo “No basta ser moral, hay que ser religioso; no basta hacer el bien, hay que ser bueno. Y ser bueno es anonadarse ante Dios, hacerse uno con Cristo, y decir con él: no mi voluntad, sino la tuya, Padre”. Difícilmente podrá describirse mejor lo que fue la anunciación, que con ese “hacerse nada” de María, con esa humillación tan plena de ensalzamiento y gloria que acataba un futuro tan cercano de soledad y dolor que aquella Niña entonces no podía siquiera imaginar.

Es mas, toda la soledad que caerá sobre María como una permanente noche nevada cuando muera su Hijo tiene su venero en el día que dio a su Señor aquel si incondicional que la ensalzo para siempre como protagonista de la historia de la Salvación. Fue aquel “fiat voluntas tua” que atormentaba a Unamuno y que nosotros repetimos cada vez que rezamos el Padrenuestro, el que desencadenó su historia, la de María, nuestra historia. La muerte en la cruz de Cristo se convierte de este modo, en la puerta abierta al dolor y la soledad de María, incurables ya si no es volviendo a estar con El.

No hay silencio como el de la soledad, quien primero se dio cuenta de ese desgarro que iba a suponer para cada hombre y mujer a lo largo del tiempo esta soledad fue la propia Maria, su hijo lo sintió entre unos olivos y ella frente a unos crucificados.

La tradición del Vía-Crucis recoge una escena sobrecogedora: Jesús camino del Calvario, con la cruz a cuestas, se encuentra con su Madre. Qué momento tan extraordinariamente duro para una madre, que fortaleza interior la de María, qué temple el de su delicada alma de mujer fuerte, qué locura de amor la suya… Sabía lo duro que sería seguir de cerca a su Jesús camino del Calvario, pero decide hacerlo, y lo hace. Su amor era más fuerte que el miedo al dolor atroz que le producía presenciar la suerte ignominiosa de Jesús. Ella tenía conciencia de que había llegado el momento en el que la espada de dolor se hendiría despiadada en su corazón. Era contemplar la pasión y muerte de su propio Hijo. No se esconde para no verlo. Ella estaba ahí.

Contemplemos por un instante ese encuentro entre Hijo y Madre. Ese cruzarse silencioso de miradas, ese vaivén intensísimo de dolor y amor mutuo. Qué insondables sentimientos inundarían esos dos corazones igualmente insondables. Ambos salieron confirmados en el querer de Dios con una confianza en Él tan infinita y profunda como su mismo dolor.

Nuestra vida a veces también es un duro Vía-Crucis. Sufrimos la injusticia, la humillación, la prepotencia del poderoso, la incomprensión, la intolerancia, la soledad, pero no podemos  sufrir sin sentido, con mera resignación. Busquemos, por la cuesta de nuestro particular calvario, esa mirada amorosa y confortante de María, nuestra Madre. Ahí estará Ella siempre que queramos encontrarla. Ahí estará acompañándonos y dispuesta a consolarnos y a compartir nuestros padecimientos. Mirémosla. La suave Madre nos consuela, transforma nuestra tristeza en alegría y nos fortalece para llevar cruces aún más pesadas y amargas de las que  a veces creemos que podemos llegar a soportar.

María en la pasión y junto a la cruz de su Hijo se sintió crucificar con Él. Los latigazos que se abatían chasqueando sobre el cuerpo del Hijo flagelado, flagelaban en el mismo instante el alma de la Madre; los clavos que penetraban cruelmente en los pies y en las manos del Hijo, atravesaban al mismo tiempo el corazón de la Madre; las espinas de la corona que se enterraban en las sienes del Hijo, se clavaban también agudamente en las entrañas de la Madre. Los salivazos, los sarcasmos, el vinagre y la hiel atormentaban simultáneamente al Hijo y a la Madre.

Nunca podremos ni remotamente sospechar lo que significó de dolor para su corazón de Madre el contemplar, en silencio, la pasión y muerte de su Hijo. Ella, su Madre. Ella, que sabía perfectamente quién era Él. Ella que humanamente habría querido anunciar a voz en grito la tragedia de aquel gesto deicida, en un intento de arrancar a su Hijo de las manos de sus verdugos. Ella, que en último término habría preferido suplantar a su Jesús... Ella tuvo que callar, y sufrir, y obedecer. Esa era la voluntad de

Dios. Y con el corazón sangrante y desgarrado, de pie ante la cruz, María repitió una vez más, sin palabras, en la  más  pura de las obediencias, Dios mío, Padre mío, “hágase tu voluntad”.

Detengámonos ahora a contemplar otra escena, Jesús muerto en los brazos de su Madre que lloraba su muerte. No cabe duda, aunque cueste creerlo. Está muerto. Él, que era el Hijo del Altísimo. Él, que era el Salvador de Israel. Él, cuyo reino no tendría fin. Él, que era la Vida. Él, está muerto.

Qué fuerte es santa  María, es la única que ha sostenido en sus brazos todo el peso de un Dios vivo y todo el peso de un Dios muerto. Hemos de pedirle a Ella que aumente  nuestra fe. Que la proteja para que no sucumba ante las tempestades que nos asaltan en la vida amenazando aniquilarla.

Qué  terribles días también aquellos antes de la resurrección. Su Hijo entonces no estaba perdido. Estaba muerto qué soledad tan distinta de aquella, tras la despedida de Nazaret, hacía tres años, es la soledad tremenda y desgarradora  que deja la muerte del último ser querido que quedaba a nuestro lado.

Así la describía Lope de Vega con gran hermosura y  realismo: 

Sin esposo, porque estaba José
de la muerte preso;
sin Padre, porque se esconde;
sin Hijo, porque está muerto;
sin luz, porque llora el sol;
sin voz, porque muere el Verbo;
sin alma, ausente la suya;
sin cuerpo, enterrado el cuerpo;
sin tierra, que todo es sangre;
sin aire, que todo es fuego;
sin fuego, que todo es agua;
sin agua que todo es hielo….

Pero ni la fe, ni la confianza, ni el amor de María sucumbieron ante esa nueva manifestación incomprensible de la voluntad de Dios. Creyendo, confiando y amando Ella supo esperar la mayor alegría de su vida, recuperar a nuestro Jesús para siempre tras la gloriosa Resurrección.

Por eso debemos aprender de Nuestra Señora a llenar el vacío de la soledad que nos invade tras la muerte de nuestros seres queridos, y en tantos otros momentos duros de esta vida a veces tan deshumanizada. Llenarlo con lo único que puede llenarlo: el amor, la fe y la esperanza de la vida futura.

Autonomía, individualismo, independencia, libertad sin trabas… son los eslogan que deleitan a la humanidad del tercer milenio. Se presentan como conquistas que asegurarán a quienes los posean la felicidad y la dicha. Espoleado por estos acicates, el hombre ha creado una sociedad de multitudes pero en la que, curiosamente, se siente solo. Al final, es la soledad el botín real que se ha conquistado después de romper lazos (independencia), de elegir antes mi interés que el ajeno (individualismo), de ser yo mi propia norma (autonomía). Cuando el “yo” se agiganta, el corazón se vacía de  Dios, y si no hay Dios, por rodeado que esté de gente, el ser humano estará solo.

Benedicto XVI en su segunda encíclica “Spe Salvi”, - Salvados por la Esperanza- nos llama a recobrar la fe en el futuro en clave cristiana, para dar así sentido al progreso y a la libertad. El papa ha dicho que la humanidad está sumida en la soledad de una existencia demasiado técnica, y en su informe sobre la fe nos invita a ser coherentes afirmando que: “Hoy más que nunca el cristiano debe tener conciencia clara de pertenecer a una minoría y estar enfrentado a lo que aparece como bueno, evidente y lógico a los ojos del "espíritu del mundo". Entre los deberes más urgentes del cristiano está la recuperación de la capacidad de oponerse a muchas tendencias de la cultura ambiente”.

Bajo la mirada  amorosa de Nuestra Señora de la Soledad con la que nos encontraremos continuamente esta Semana Santa en paredes y escaparates de nuestra ciudad y de su mano, dispongámonos acompañar  al Señor  por el camino del dolor que fue precio de nuestro rescate, ofrezcamosle  nuestro pobre corazón contrito, porque El siendo inocente murió por nosotros. Madre mía, Virgen dolorosa , ayudanos a revivir aquellas horas amargas que tu Hijo quiso pasar en la tierra, para que nosotros , hechos de un puñado de lodo , viviésemos al fin en la libertad y gloria de los hijos de Dios.

Los ecos de los tambores resonaran en ti gozosa Baeza porque  pronto  llegara el tiempo en el que Dios mismo vendrá hasta ti para hacerse carne de tu carne, Sacramento de tu naturaleza viva, y lo veras llegar entre olivos y palmas montando una borriquilla  para anunciarte, que en la sombra de una estrecha callejuela , en el rayo de luna de tus plazas, en el torrente de voz de tu Miserere, en el corazón de todas tus cofradías y hermandades, gracias al Amor de Dios y por la Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo, la ciudad volverá a ser excepcional testigo del Evangelio vivo que el baezano llevará una primavera mas sobre sus hombros, proclamando así a la tierra entera la buena noticia de nuestra salvación.

La Virgen se ha quedado sola. Soledad es ahora el doliente atributo que la adorna en su primoroso retablo de la Concepción, donde el amor baezano la venera todo el año. La mas humilde y sencilla, pero también la mas bella.

El luto y el silencio riguroso se apoderan de la noche en la que nuevamente  las mujeres de Baeza, como aquellas otras de Jerusalén, no vamos a dejar que sufra la bendita  Madre sola.

Hace un momento ella lo había tenido en sus brazos amorosos… ahora, que se callan los tambores y trompetas, que solo te acompañan los latidos de nuestros corazones afligidos junto al tuyo, y unos motetes que te adornan como perlas, ahora que ya tengo bien apretada la faja y las esparteñas, que hiende mi carne la  trabajadera, ahora  puedo  Madre aquí, en la oscuridad y el silencio contarte en confidencia, lo que yo quisiera decirle a nuestro Jesús, lo que brota desde lo más profundo de mi sentimiento.

Aquí está mi Señor lo que quiero darte: el amor y la entrega de tu Madre. La generosidad de María de Betania que rompió el frasco de alabastro para ungir tu cuerpo. Los tres panes y los cinco peces de aquel muchacho a la orilla del lago. Mi barca como Pedro. Las lágrimas de la Magdalena, el futuro como José y Nicodemo, el agua de la samaritana, la ayuda del Cirineo…También te digo lo que no quiero darte: El beso de Judas; las negaciones de Pedro; la hojarasca de la higuera que no sació tu hambre de viajero; la tristeza del joven rico; la inhospitalidad de los de la aldea que por ser judío no te quisieron recibir; las burlas del Sanedrín, los insultos y blasfemias; la impureza de Herodes ni la soberbia de Pilatos.

Y permíteme Señor que con audacia te pida antes de que termine la estación de penitencia, lo que ardientemente deseo: dame el consuelo que le diste a los caminantes de Emaús, tu mano como a la hija de Jairo que devolviste a la vida; el elogio de la fe de las mujeres de tu tiempo, la cananea, la hemorroisa, la pobre viuda que echó en la ofrenda lo que le  quedaba   para  el  sustento.

Dame  Señor, tu mirada serena en el momento del error, como se la diste a Pedro después de las negaciones, dame tu Cuerpo y Sangre en la última cena, dame la vida eterna.

Ya estamos llegando al templo
y saldré de debajo del paso
para rendirte Madre mi  beso de despedida.
Déjame Soledad que tu agonía
sea yo quien la sufra  y la viva,
y que junto a ti, mi soledad merezca
el dulce alivio de tu compañía.
Madre hermosa,
remanso de todos los dolores,
la espada que te traspasa
augura resurrecciones.
Que sería de esta noche
si tu bello desconsuelo faltara,
deja que Baeza sueñe
con el hermoso brillo  de tu mirada.

 

Muchas gracias. 

MARÍA ISABEL SÁNCHEZ CONCHA

Baeza 19 de enero de 2008




Reddit!Del.icio.us!Google!Facebook!Slashdot!Technorati!Yahoo!Free social bookmarking plugins and extensions for Joomla! websites! title=
 

No puedo registrarme ¿Por qué?

BaezaForos.com es una comunidad cibernética en torno a Baeza, habitada tanto por baezanos como por personas de otros lugares con un común denominador, nuestro amor, cariño e interés hacia esta histórica Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.

El único Login necesario para acceder a los contenidos de BaezaForos.com, será en el  apartado FOROS. Para  registrarse id AQUÍ.

Si os registráis, por favor revisad la carpeta de correo no deseado o spam, es posible que el email de activación os llegue ahí. Gracias