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Escenas de La Virgen, Presentación de Jesús en el Templo |
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domingo, 30 de marzo de 2008 |
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La pintura objeto de este estudio se ubica dentro de la Catedral, en la Capilla llamada del Lignun Crucis, la Nave Principal, ubicada a la derecha de la portada de la Sacristía La pintura está ubicada en la zona derecha de la misma formando un “banco” en el virtual retablo que forman las pinturas que rodean al retablo que hay en la actualidad, que se realizó originariamente para la capilla del Sagrario. Fue en la década de los ochenta cuando se instaló en el espacio donde hoy lo encontramos, junto con la mayoría de pinturas y enseres que se colocaron decorando así de nuevo la totalidad de la Catedral, tras su reapertura al culto. de nuestra ciudad, se encuentra situada en Mayor.
en Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo, la fibra vegetal del soporte en el que está realizada es lino, que a su vez está tejido en una trama de esterilla de densidad normal-pequeña. El cuadro es de dimensión mediana-pequeña midiendo aproximadamente 88 cm. Alto y 65 cm. ancho. No conocemos al pintor que la realizó, aunque sí podemos apreciar que hemos descubierto en la realización de mi tesis Doctoral en 2002, que el bastidor está marcado o estampillado a fuego con la inscripción Raz.co Molina. Por lo que siendo practica habitual el no firmar por la cara anterior de la obra y sí por la posterior cabe la posibilidad que estos apellidos fueran o bien los del autor que la realizó o bien del propietario coleccionista que la adquirió. La pintura en cuestión se realizó en la primera mitad del siglo XVIII. Pudiendo ser el artista de la zona occidental de Andalucía puesto que Rasco es un apellido habitual de la sierra de Huelva. La pintura como podemos apreciar se encuentra en un pésimo estado de conservación, Tiene una pequeña rotura y esta desclavado del bastidor. La superficie presenta craquelado generalizados y tiene suciedades superficiales. Precisa urgente restauración. La pintura conserva el marco original. Es de madera tallada plateada al agua, con la calle en negro, resultando muy decorativo al conjunto. Este lienzo pertenece a la colección de las escenas de la vida de la Virgen, y es uno de los cinco que han llegado hasta nuestros días. Llegaron a la colección de la Catedral en el año 1978 procedente del Seminario. Se trata de una pintura de calidad media, Las figuras presentan excesiva rigidez, demostrando escasa capacidad técnica para la representación del movimiento en la anatomía humana. Hay un primitivo intento de dar perspectiva a la obra colocando una ventana al lado izquierdo, a través de la cual parece irrumpir un halo celestial. La expresión en los rostros también es primaria, aunque sí existe un intento tierno de comunicación al colocar al niño, en ese momento en los brazos del sacerdote Simeón, levantando los brazos hacia su madre. A su vez la Virgen se lleva una mano al pecho en actitud de humildad. Estas escenas de ternura son muy corrientes en la pintura dieciochesca, que es por ello una etapa plena de sentimentalismo. Tras la Virgen, aparece representada su madre, santa Ana, y san José, ambos contemplando la escena de la Presentación en el templo. Tiene un dibujo de calidad media, presenta ciertas pequeñas desproporciones y contornos muy definidos por el cambio brusco de las tonalidades. Con un cromatismo de agradable variedad, con una correcta ejecución del modelado de los paños que resultará muy favorecido cuando esté convenientemente restaurado. Para finalizar este comentario reiterar que es pintura, que merece ser conservada y restaurada convenientemente. Llamando la atención con este artículo, de las autoridades competentes para que actúen y preserven el conjunto pictórico, como parte del legado para la admiración de las generaciones venideras, del todavía rico patrimonio mueble que conservamos en nuestra ciudad Patrimonio de la Humanidad. Francisco J. Sánchez Concha Dr. en Bellas Artes
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