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BaezaForos.- La ubetense Antonia Martínez Jiménez, de 27 años de edad y natural de Úbeda, (aunque residente desde hace algún tiempo en Gerona) que viajaba como auxiliar de vuelo para la compañía Spanair, se recupera de heridas sufridas en el accidente de avión ocurrido en Madrid.
Según las fuentes consultadas por Ideal Jaén, ayer fue ingresada en la UCI de un hospital madrileño, lugar en el que se está recuperando de las fuertes quemaduras que sufría, además de los fuertes dolores que tenía en la zona dorsal y de las contusiones en las extremidades. Su estado es cada vez más favorable; anoche se encuentraba consciente y esperando continuamente noticias por parte de los médicos. Antonia Martínez es una de los pocos supervivientes al accidente que ha podido vivir para contarlo, pero peor suerte ha tenido una familia de La Guardia, de tres miembros, que no han sobrevivido al trágico accidente de aviación. En declaraciones a los periodistas, su padre, Dionisio Martínez, ha explicado que 'tiene un alegrón' porque su hija, Antonia, es probablemente la única persona de la tripulación que ha sobrevivido a esta tragedia en la que han fallecido más de 150 personas.
Según el último parte médico facilitado por el hospital a las dos de la tarde de hoy, Antonia Martínez presenta 'un pronóstico grave reservado' y quemaduras faciales.
Su padre ha explicado que Antonia ha estado consciente desde ayer, cuando les llamó desde la ambulancia que la llevaba al hospital con una vértebra y el esternón rotos y un codo fracturado.
Emocionado, Dionisio ha explicado que Antonia es de Ubeda (Jaén) pero reside en la localidad barcelonesa de Castelldefels.
Es azafata desde hace cinco o seis años y siempre ha trabajado para la compañía de bajo coste Ryanair, hasta hace cuatro meses, que fue contratada en Spanair.
Dionisio y su mujer vieron el accidente por televisión mientras comían y pensaron 'lo peor', porque sólo diez minutos antes habían hablado con su hija que les había informado de que estaba a punto de embarcar.
Horas después, recibieron una llamada desde un número oculto: era la enfermera de la ambulancia que acompañaba a su hija al hospital 'con algunas magulladuras pero bien', dijo la propia Antonia a su padre.
Tras conocer la buena noticia, los padres de la azafata viajaron en coche hasta el hospital de La Princesa de Madrid, gracias a la información facilitada por los compañeros de su hija, que 'a título personal nos dijeron donde estaba ingresada', asegura Dionisio. En declaraciones a la Guardia Civil, Antonia coincidió con casi todos los supervivientes en que "Notó que el avión no tenía fuerza cuando empezó a elevarse". |