|
Dadas las fechas en que publico esta entrada, creo que es oportuno lanzar una reflexión acerca de lo que, posiblemente, haya sido uno de los temas más comentados: la crisis económica.
Como la ciudadanía de Baeza ha podido saber a través de los distintos Plenos ordinarios y extraordinarios desarrollados este año, y por las intervenciones públicas realizadas sobre el tema, estamos en una coyuntura difícil, tanto en al ámbito mundial como local, ya que, por ejemplo, los ingresos ordinarios que habitualmente el Ayuntamiento recibía de los impuestos de construcción se han visto reducidos de 2.600.000 euros a 1.000.000 de euros en el año pasado y menos de 600.000 euros en este año que acaba.
Es evidente que tanto las administraciones como la ciudadanía debemos ser conscientes de que es un problema que nos afecta a todos, y que sólo se puede solucionar con la colaboración de todos.
En ese sentido, en los presupuestos para el próximo año en los que estamos trabajando se mantienen las cuantías del capítulo 1 – la prestación de servicios municipales no debe disminuir- y tratamos de reducir, como ya hicimos en los presupuestos para este año, los capítulos destinados a gastos corrientes. Ya comentamos en un pleno que, aunque sea como gesto simbólico de la corporación, como el “quitarle el chocolate del loro”, congelamos los gastos corporativos.
Como sabéis, los fondos para inversión local que recientemente han anunciado tanto la administración central como la Junta de Andalucía, suponen una importante inyección económica para la ciudad- que no para las arcas municipales, ya que como también sabréis, este dinero irá a parar directamente a los proveedores y ejecutores de las obras-. El bienestar social, la juventud y la conservación del patrimonio monumental y artístico de nuestra ciudad son las principales motivaciones de los proyectos en los que nuestro personal técnico está trabajando y que en breve presentaremos en Pleno.
Es decir, se avecina otro año de mucho trabajo, que afrontamos con ilusión y ganas.
Entre tanto, y como no puede ser de otra manera en estas fechas, os deseo unas felices fiestas, en las que disfrutéis del merecido descanso, y no se hagan demasiado duras para quienes sigan trabajando, tanto en su puesto habitual como en la campaña de aceituna. Permitid también que os recuerde que, especialmente este año, es necesario consumir responsablemente, mirando por nuestro bolsillo y por nuestro planeta, así como mirar por la salud y la precaución al volante.
Felices fiestas. Leocadio Marín
|