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Tenemos 116 invitados conectado(s)| Una exposición mostrará la sociedad andaluza del siglo XX a través de la creativa mirada del fotógrafo baezano Cristóbal Cruz |
| Publicado por José María García | |||
| Jueves, 12 de Agosto de 2010 23:25 | |||
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La familia del difunto fotógrafo ha aportado numerosos materiales para conformar una exposición que le rinda homenaje en el veinticinco aniversario de su muerte BaezaForos.- El próximo martes, 17 de agosto, tendrá lugar la inauguración de la Exposición “Una mirada andaluza. Foto Cristóbal”, que desde ese día y hasta el 30 de septiembre podrá visitarse en la Sala de Arte Gaspar Becerra de Baeza (Calle Compañía, 5). Al acto, que tendrá lugar a las 11 horas, asistirán el alcalde de la ciudad, Leocadio Marín y el rector de la Universidad Internacional de Andalucía, Juan Manuel Suárez Japón, entre otras autoridades.
Se trata de una oportunidad única para ver parte del archivo fotográfico de Cristóbal Cruz Ruiz (Rus, 1909-Baeza, 1985), que a través de una selección de 60 fotografías, numerosos objetos y documentos y cuatro instalaciones interactivas refleja, desde la personal mirada del que fuera reconocido fotógrafo y colaborador de distintos medios de comunicación, no sólo la sociedad baezana, sino andaluza, desde los años de la II República hasta los primeros tiempos de la democracia, aunque el gran grueso de su testimonio está integrado por la época del franquismo. Coincidiendo con el veinticinco aniversario de su muerte, esta exposición pretende rendir homenaje a esta notable figura de la fotografía andaluza. La muestra ha sido organizada por el Excmo. Ayuntamiento de Baeza, la Fundación Caja Rural de Jaén y la Universidad Internacional de Andalucía sede Antonio Machado (Baeza), en colaboración con la Fundación Pública Centro de Estudios Andaluces y la inestimable aportación de los herederos del archivo fotográfico de Cristóbal.
Este proyecto, comisariado por María Aurora Ibáñez Alfonso, pretende asimismo fomentar el acceso al patrimonio documental fotográfico andaluz a un grupo más amplio de interesados apoyando su difusión a través de la exposición y los catálogos, propiciando así la recuperación y la activación de la memoria histórica y la enfatización de la función identitaria de la fotografía. CRISTOBAL CRUZ. OBSERVADOR DE EXCEPCIÓN (Texto de la comisaria de la Exposición, María Ibáñez Alfonso)
Cristóbal Cruz Ruiz (Rus, 1908- Baeza, 1985), fue durante décadas el observador excepcional de la vida cotidiana y de los eventos civiles y religiosos que ritmaban el acontecer diario de la ciudad de Baeza. Su producción fotográfica permite tomar el pulso de la ciudad de Baeza y sus aledaños desde los años de la II República hasta los primeros tiempos de la democracia, aunque el gran grueso de su testimonio está integrado por la época del franquismo. Formado con el maestro fotógrafo Francisco Baras, instaló su primer estudio a comienzos de 1935 en los soportales del Paseo, lo que le permitiría disponer de un observatorio excelente para dejar testimonio ya fuera de las máscaras que animaban los carnavales como de las procesiones de Semana Santa y Corpus de la República ya de los desfiles festivos de Gigantes y Cabezudos. Fotografía de interesante lectura, ya que los participantes en el festejo miran atentamente al balcón en el que está instalado el trípode de la cámara fija, pues para ellos el artilugio y el fogonazo del magnesio era algo fuera de lo común. Tras la guerra, lo reabrió en el Prado de la Cárcel, y simultaneó su labor en el estudio fotográfico con la de encargado de hacer los reportajes de los acontecimientos oficiales municipales y la de reportero gráfico para la agencia Efe, la revista Paisaje y los periódicos ABC, Diario Jaén y Ya (Ahora durante la República). De este modo, dentro y fuera de su taller fue dejando testimonio de los sucesos que jalonaban tanto la vida familiar (nacimientos, comuniones, bodas, aniversarios, vísperas de irse a la “mili”, posados de estudio, etc.) como la ciudadana (cabalgatas, ferias, bailes, procesiones, romerías, visitas de jerarquías civiles, militares y eclesiásticas, misiones, discursos de autoridades, inauguraciones, grupos de escolares o de comunidades religiosas, colonias de la Sección Femenina, bandas de música, comedores sociales, corridas de toros…). Su objetivo supo captar la otra cara de la sociedad, la de la verdad de la miseria que refleja el rostro de Pirri, la de los gitanos de las ferias de ganado, la de la soledad del hombre del campo junto a la noria o a lomos de su borrico entre los serones, las duras tareas de una sociedad agrícola recolectando la aceituna en los rigores del crudo invierno o trillando y aventando bajo la canícula estival, la desolación de las tierras de labor anegadas por la riada, la realidad de los corrales de vecinos instalados en antiguas casas solariegas, la romántica luz del atardecer en la Cruz de la Asomada, la pompa eclesiástica o el encuadre soberbio de los Reyes Magos en la pedanía de Las Escuelas, que parece un fotograma sacado de Bienvenido Mister Marshall. Asimismo, su cámara ha sido testigo de la transformación de los monumentos y casas blasonadas que pueblan por doquier el caserío -actualmente Patrimonio de la Humanidad-, todo lo cual se convirtió en un testimonio gráfico de incalculable valor para evaluar la evolución y el rescate del patrimonio artístico de la ciudad. Muchas de las fotografías de esta muestra deben su atractivo no sólo a la trascendencia de los temas y contenidos tratados en ellas (la arquitectura y los paisajes, las faenas cotidianas, las artes y costumbres populares, los acontecimientos históricos y sociales, los retratos, etc.), sino también al talento creativo del artista, a la peculiar manera de mirar al mundo que adopta Cristóbal en cada ocasión, es decir, a su particular modo de interpretarlo bajo una óptica única e intransferible que contribuye a la transmisión de una visión más plural y enriquecedora de la sociedad andaluza contemporánea. A través de estos documentos no verbales podemos percibir e interpretar el desarrollo y evolución de una comunidad, en tanto que la fotografía es una forma directa de acercamiento al conocimiento de la sociedad, la cultura y los acontecimientos todos que jalonan la vida entera de la humanidad. Baeza vista por el fotógrafo Cristóbal revela otra sensibilidad, y nos invita a reflexionar, rescatar la memoria y restaurar las señas de identidad de una sociedad cada vez más homogeneizada por los movimientos globalizadores imperantes en el mundo contemporáneo. En definitiva, esta colección fotográfica constituye una parte esencial del patrimonio cultural tanto jiennense como andaluz y como tal ha de ser valorada, ya que las imágenes, además de ser una expresión de la creación artística, testimonian nuestro pasado, tienen valor documental y son también registro de la historia.
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